“Lo dejé de usar en la radio”, interrumpe el escritor ante la inevitable pregunta por el origen del nombre de su nueva novela, Algo que flota (editada por Artefato). Alejandro Ferreiro (36), escritor y conductor radial, utilizó esa frase en su programa “Planetario” (lunes a viernes de 21.30 a 24 por El Espectador) durante los últimos años, pero aclara que la cita pertenece a esta historia que acaba de llegar a las librerías. “Algo que flota fue primero el título de esta novela, y un día me cayó para promocionar una emisión de “Planetario”. Ahí me di cuenta que era bueno como compañía para el programa. Durante mucho tiempo, eso significó para mi como un punto de contacto entre mi realidad diaria y esa novela que estaba ahí”.
El relato comienza con una advertencia: “Lo que aquí se cuenta me fue revelado un domingo de febrero de 1999. Como toda revelación aquella también poseía zonas oscuras. He tratado de respetar lo que recibí en forma y contenido, aunque admito haber modificado algunos nombres”.
Algo que flota es la historia de Gervasio Bastarrica, “un cura”. Su vida y la de los otros sacerdotes en un colegio salesiano es el eje central del relato.
Ferreiro recibió formación cristiana salesiana, por lo que se familiarizó con varios sacerdotes. Cuando el autor habla de Bastarrica, de a ratos parece referirse a un personaje real. De hecho, luego de unos minutos, Ferreiro se instala en el terreno de la duda, y su dialéctica se torna ambigua y resbaladiza. “Puede que sí, puede que no”, contesta reiteradamente.
Algo que flota plantea a primera vista fuertes diferencias de forma y contenido con Portland, la primera novela de Ferreiro, publicada cinco años atrás. Aquella era fugaz y veloz, llena de breves pinceladas de acción. “Un travelling continuo”, según Ferreiro. Esta propone un texto de mayor densidad, con extensos desarrollos de escenas, y detalladas descripciones que moldean personajes. “Hay una gran quietud, y sobre todo hay cosas que no están explicitadas, que quedan reverberando, que quedan flotando de hecho”, afirma Ferreiro. “Hay un juego interno entre esta novela y Portland. Y también entre ellas y otra que aún no está publicada. Hay un orden y una estructura que las unen”.
PROYECTOS PLANETARIOS. Hace casi tres años, Ferreiro unió dos de sus grandes pasiones, la radio y los libros, en una original iniciativa: la “Biblioteca Circulante Planetaria” (BCP), que actualmente cuenta con 580 libros, muchos de ellos comprados por Ferreiro, y otro tanto donados por la audiencia. Los libros son restaurados, clasificados y prestados a oyentes de Montevideo y también del interior. El sistema es libre y sus creadores no ejercen control alguno. “Es imposible hacerlo. No podemos abarcarlo. No conocemos a todos: Solo confiamos en que quieren leer y devolverlo”, explica Ferreiro, sin disimular su admiración por el vuelo que ha tomado su proyecto.
El programa también tiene desde mayo de este año su propio sello editorial. Adiós Diomedes, novela de Leandro Delgado, es el primer lanzamiento de Ediciones Planetarias.